domingo, 9 de enero de 2011

UN VIAJE CON DESTINO A MI.


Con mi felicidad como una decisión, sin mediocridad como virus, sin fe que me debilite, con verdades como aval, sin actores principales de seductoras hazañas, con risas por deporte, con frustracion a saber las respuestas sin valientes preguntas realizadas.
Ya he sido miedo y rutina, soledad y fortaleza, amor y culpa, comienzo y desgaste, silencio y clamor.
He sido víctima e interprete de calculo, garras, colmillos, movimientos en stops, carcajadas, palabras, lágrimas.
Pero ahora me declaro fuerte y autodidacta. y pese a que me contradigo en mis debilidades, intento controlar el minuto de lo importante en la locura.
Mi corazón cronometro se ha convertido en reloj solar de atardeceres, y el tiempo que baja lento, acaricia y raspa mi cuerpo un poco envejeciendolo.
Veo una nueva lección en el horizonte, una nueva asignatura que sin graduación no me deja optar a mis deseos mas ansiados.
Pero las arrugas nunca dolieron, y a base de sosegada paciencia y lineas de expresión, intento buscar lo que paralice la maquina, e intento buscar y corregir diariamente sin conseguir con mucho resultado y muy lentamente mi perfección.
Guardo los buenos recuerdos para los malos momentos, me apunto a la vida, a decir lo que siento, a sentir lo que valgo, a soñar lo que quiero y a saber que me sobra con tener solo lo que ya tengo, nada.
A veces no siento la fuerza que me compone, lo enorme de mi adentro, temiendo el ahogo de lo magnifico, secándome con fluidos pensamientos para protegerme, y haciendo fuerte mi mudez para retener los gritos de los que estoy echo centímetro a centímetro.
Paciente como estalactita, a su vez impaciente goteo. Descanso en mis propios arboles y pienso en sus raíces.
Respiro libre, muy cansado, pero con la tranquilidad de saber que no me llevo abrazos con deudas. Solo verdades para combatir mentiras que destruyen, y conservar lo que el dinero no compra, el respeto y humildad por único equipaje y un poco mas de mi.
Temo el intenso de mis pupilas aniñadas e inexpertas aun, y mi cuentakilómetros puesto a cero para recorrer mi geografía personal en cada lugar o rincón nuevo que me espera.
Me vuelvo papel y tinta, me coso el pensamiento, paso del tic tac y muerdo todo tipo de prohibidas manzanas convirtiendo pecados en mis propios mandamientos, me lleno de arco iris echos de graffitis quinceañeros con sus colores. Y sigo siendo un inevitable mordisco infantil que no puedo evitar.
estando boca abajo y escaseando por mi propio peso, convierto el momento en algo que sea mas grano de azúcar que tierra seca, leve, breve, dulce.
No puedo disfrutar mucho como quisiera, y sin embargo encontré la forma de hacerlo lo poco que puedo, volviendo a mi.
Me como las secuelas,destrozo los efectos secundarios y engaño a la inquietud. Tan solo intento ser conmigo lo mismo que he sido siempre y seré, sinceridad, equivalente a serenidad, felicidad.
He aprendido a desnudarme con mis propios escritos, y si me gusta a través de ellos sentir lo que soy realmente aparte del mundo.
Nuevas propuestas de un viaje que comienza ya, que no tiene marcha atrás, irreversible.
Tan solo rostros agenos como motivo y objetivo de buscar una nueva lección, vivencia, experiencia.
Un nuevo lugar que consiga erizarme el vello, transmitirme, engrandecerme.
Quitarme mas el hambre dando de comer, aceptar la tristeza tan solo como equilibrio, darle la importancia de un bledo a los conceptos, no quiero mas duchas de subsconcientes nubes grises, ni quiero mas caladas que lleguen al estomago contaminando yo el humo.
Bienvenido, siéntese, asegúrese que su cinturón esta bien abrochado, y prepárese para disfrutar de este viaje con dos defensores creyentes de la libertad.
Nuestra libertad.

sábado, 8 de enero de 2011

COMO ESPECIES EN EXTINCION....COMO AZORES.

Escuché en una ocasión una vieja leyenda sobre un azor que tenía el don de presentarse de las más variadas formas. Su poder consistía en convertirse en espíritu , como sana rivalidad y como afán de superación personal.

Era muy difícil verlo, pero todo el mundo sabía que estaba: se sentía. Con un solo batido de sus alas transformaba un campo de juego embarrado en cómodos asientos donde compartir la experiencia con los amigos.

Era el azor un espíritu mítico, el espíritu de los montes al lado del mar. Pero hubo un momento en el que dejó de ser lo que había sido y se convirtió en enfrentamiento, en lucha no deportiva. Y aquel espíritu mítico que había volado lo mismo entre campos de cultivos que entre césped cubierto de líneas quedó preso de una jaula.

Desaparecieron entonces los tiempos en los que después de competir se llegaba a compartir con el otro aquellos momentos de sana disputa, los tiempos en los que la camiseta manchada de sudor, ilusión y revancha se transformaba en una cómoda y confortable prenda; y se olvidó así el third half spirit, el abrazo sincero, el momento en que uno se siente orgulloso por haber competido con la persona que le mira a los ojos y a quien a los ojos mira...
Mas el azor es un animal que se caracteriza por su gran capacidad de adaptación, por su adecuación a espacios y ambientes. Es elástico, dinámico, flexible, sobrio, absolutamente elegante y, sobre todo, tenaz.

Tanto es así que el azor, fue capaz de consumirse y estilizarse hasta tal punto que descubrió que podría escurrirse por los barrotes de su jaula. Aquello era capacidad de acomodación a las circunstancias, de ver una realidad en permanente cambio, y poder adecuarse no a los cambios de una época sino a una época de cambios.

Y llegó el día en el que sacó la cabeza entre las rejas; y llegó el día en el que no sólo fue la cabeza lo que sacó sino el cuerpo entero. Y como no le gustó lo que veía, decidió entonces convertirse en símbolo. Pero un símbolo especial, un símbolo con poderes. Y es que pensó que la mejor manera, si no la única, de transmitir todo lo que había sido era pegarse a la piel: a la piel de las personas, cerca de sus corazones.

si observas y encuentras la respuesta,aun sabiendo cual es la decision correcta, aun conociendo el camino, no importa si eres azor o camaleon, siempre podras volver a equivocarte, siempre podras volver a vivir, a sentir la inmensidad de trazar, de marcar, de empezar.
el mas bonito de los viajes es el de buscar tu libertad, en tu interior.
respeto y humildad, dos billetes sin precio, los de una filosofia, una vida.
by the chosen one.